
Mi papá es un hombre de teatro desde mucho antes que yo naciera. Yo todavia no pasaba de un espermio con pretensiones de gente cuando mis padres hacian representaciones en los grupos teatrales que se formaban en las empresas donde trabajaban. Más tarde, él prestó examen en la Universidad de Chile para obtener su credencial profesional de manera que, con el tiempo, comenzó a introducirse en ambientes más escojidos y eso significó que yo crecí yendo a selectos lugares del quehacer teatral santiaguino asistiendo al estreno de los más perfectos vodrios como también autenticas obras clásicas del arte dramatico.
No tardé en darme cuenta de que el mundo de las artes escénicas está plagado de gente a la que se le queda una patita atrás por lo que desde pequeño desarrollé un discernimiento poco comun para detectar la más anonima presencia de algun fleto en las cercanias. Y no que yo sea un tipo homofóbico pero, la verdad, me molestan los gays no asumidos, especialmente aquellos que no desean salir del armario sino que tratar de engañar a toda la gente con toda suerte de artilújios!
El caso es que, al pasar de los años, cuando yo estaba entrando a la universidad, fui a visitar a mi papá que, por ese entonces, subarrendaba parte de su casa como una treta finaciera para solventar los gastos. Uno de los inquilinos era un amigo suyo, profesor de castellano en un liceo de la capital, casado y con tres hijos. Recuerdo que veniamos entrando y mi papá me pidió que fuera hasta la cocina en busca de una bebida heladita que estaba en el refrigerador. Esto pasaba en pleno y caluroso verano de mis ultimas vacaciones. Atravesé el zaguán y el comedor. Pasando una puerta de esas con muchas ventanitas de vidrio, se accedia al patio que justo al medio tenia una inmensa higuera que el terremoto de 1985 se encargó de dejar inclinada amenazadoramente hacia el frente. Al costado un pasillito de baldosas granate conducia a la cocina pasando por las puertas de las piezas de los subarrendatarios y, en esa tarde de domingo una de esas puertas estaba abierta debido al calor reinante. Yo pasaba hacia la cocina y no pude evitar el mirar instintivamente hacia la pieza que estaba abierta y alcancé a divisar a dos sujetos en traje de adán sobre una cama, los cuales conversaban tranquilamente como una pareja que lo hace "después de la acción". Y bebian algo en sus copas.
Mi papá venia atrás mio y vió lo mismo que yo pero no se soprendió porque seguramente ya sabia que uno de ellos era algo más que un profesor de castellano! El otro era más jovencito... como suele ocurrir. Aun así puso una cara de "wow", porque no esperaba que yo viera eso a mis tiernos 17 añitos. Cerró la puerta a los "comenzales" y entró a la cocina donde yo tuve que explicarle que no estaba ni ahi con la vida de los demás. Más tarde, y una vez que el profe y su amiguito se habian vestido, estaba conversando con mi papá en otra habitación y, al parecer, el gordito profesor de la lengua castellana estaba muerto de verguenza. Asi que, para alivianar la tensión, mi papá me pidió que sirviera unas copas de bebida heladita y se las sirviera a todos para compartir esa agradable tarde. Esa fue mi oportunidad!
Recuerdan que, al inicio, dije que detesto la gente tapada, falsa, que no sale del armario y que mantiene una doble vida? Especialmente, detesto que una persona sea capaz de buscarse una mujer, casarse con ella y tener la cara dura de engendrar hijos siendo que le gusta cagar pa dentro! Pues bien, mientras servia las bebidas, decidi identificar bien cual seria la bebida del profe... y para no confundirme la marqué con un sendo gargajo que consegui en un momento de inspiración...!!! Como se trataba de una Fanta, el insigne escupo se mezcló con las burbujas del gas y prestamente me dirijí a la habitación. Mi papá me indicó que le sirviera al profesor, el cual no podia disimular su plancha. Yo inmediatamente le hice caso a mi progenitor para demostrar que no habia razon para tal verguenza y que todo estaba bien... No tenia por qué discriminar, verdad? Eso es cosa de pendejos; gente intolerante que no sabe lo que pasa por la cabeza de los demás... cierto? Bueno, no sé ustedes, pero yo me quedé mirando atentamente como este tipo saboreaba el inofensivo elíxir bajo el calor de enero creyendo que sólo aliviaba su calor sin saber que aliviaba mucho más mis ganas de colgarlo de los testiculos!
Bien; esta historia se va a quedar por aqui. Otro dia voy a contar la historia del castigo que le inflijimos a un compañero de internado que siempre usaba las cosas que los demas habian olvidado en las duchas y, por el metodo usado, podria decirse que es casi una seguidilla del la deliciosa fórmula para la elaboracion de "Fanta casera". Sólo resta dejar un motivo para meditación: Cuidado con los profesores de castellano, con casas subarrendadas en domingo por la tarde, y sobretodo cuidado con adolescentes que están de vacaciones... Fanta es un producto de la Coca-Cola; no acepte imitaciones.
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